El primero de todos - Osvaldito
Osvaldo Zulo (Los Daylight – Impedidos)
.doc: Marcelo Rossia
.jpg: Gustavo Villordo

 

1 – Rey Azúcar (1995) – Los Fabulosos Cadillacs
“¿Por qué sólo cinco? ¡No sabés la de discos que quedaron fuera de esta selección!”, se quejó de entrada Osvaldo Zulo, guitarrista de las bandas Los Daylight (post-hardcore) e Impedidos (surf rock). “Incluso no sabés lo que me costó elegir el primero de todos entre Rey Azúcar de los Cadillacs y el primero de Fun People, Anesthesia”. Convenimos en que todos los entrevistados de esta sección deben haber pasado por el mismo trance y que el ejercicio es arbitrario pero que, igual, siempre tiene algún interés para los lectores, y nos quedamos con el de los Cadillacs por ser el primer disco comprado por decisión propia a los 11 ó 12 años.
“Es un disco impresionante, con una mezcla de todo lo que después me fue gustando: el punk, el hardcore. Tiene esa cosa de la espontaneidad, de hacer muchos estilos pero seguir sonando como una sola banda”. En 1995, después del éxito en toda América Latina con hits como “Matador” o “Manuel Santillán, el León”, Rey Azúcar es el disco donde los Cadillacs se sienten con derecho a permitirse varios gustos. En la canción “Mal bicho” tienen de invitado a Mick Jones de The Clash y en la hermosa versión de “Strawberry fields for ever” a Deborah Harry de Blondie. Lo graban en un estudio de las Bahamas y le exigen a Sony –como productores– nada menos que a Tina Weymouth y Chris Frantz de Talking Heads.
“Aún hoy lo puedo seguir escuchando, no me canso nunca de sus canciones”, dice Osvaldo mientras evoca el video de Las venas abiertas de América Latina. Todo este disco de los Cadillacs puede escucharse como un homenaje musical al libro del escritor uruguayo Eduardo Galeano. Se habla de desapariciones, torturas, dictadores, sida e imperios. Una cosmovisión latinoamericana que no puede pensarse sin ese libro. Incluso la estética de sus videos apuntaba en esa dirección. Basta recordar que, por la aparición de Pinochet en el video de “Mal bicho”, los Cadillacs no pudieron tocar en Chile por esos tiempos.
“Cada nota que toco hoy en la guitarra tiene que ver en su origen con ese chico de 12 años que descubría un mundo nuevo en cada canción de ese disco. Cada uno debe tener el suyo, ¿no? A mí, fue Rey Azúcar el que me abrió la cabeza y me enseñó lo primero que supe de música: que uno es y suena auténtico cuando hace lo que tiene ganas de hacer”.

 

2 – Anesthesia (1995) – Fun People
Primer disco de estudio de Fun People que “me sorprendió de entrada por la filosofía del hazlo tú mismo llevada a la perfección. A partir de ahí sentí que yo podía hacer música”. Disco demasiado hardcore para sonar en las radios, demasiado pop para gustar al público 100% hardcore. Igual pudo crear un universo nuevo que incluía el mito de la eterna infancia, vegetarianismo y pacifismo entre miles de otras cuestiones.

 

3 – Relationship of command (2000) – At the Drive-In
“Este ya tiene más que ver con mis búsquedas de sonido no tan adolescentes”. Uno de los puntos más interesantes después de la fiebre grunge fusionándose con el post-hardcore. Toda esa energía en las guitarras de Omar Rodríguez y Jim Ward puesta al servicio de canciones para la despedida del grupo y formar luego Mars Volta y Sparta.

 

4 – Marquee Moon (1977) – Television
“Es considerado un disco fundacional del punk pero tiene tanto de otras cosas”. Los contrapuntos de las guitarras de Richard Lloyd y Tom Verlaine son “un lujo de los discos de guitarristas y una especie de manual de lo que se debe hacer”. Música punk sin guitarras punk. En 1990, el cuarteto de cuerdas Kronos Quartet lo incluye en una interesante versión en un extraño y ecléctico disco llamado Rubáiyát.

 

5 – Double nickels on the dime (1984) – Minutemen
“Los tipos meten 43 canciones en poco más de una hora, con una frescura y eclecticismo que sorprende. Tantos grupos parecen haber escuchado este disco: desde los Red Hot Chili Peppers hasta Jane’s Addiction”. Minutemen nunca se quedó demasiado en el mismo lugar, jugaron al jazz, el hardcore, el funk y el folk y “siempre sonaron como Minutemen”.